Enchufe en el trabajo, no gracias

Enchufe en el trabajo, no gracias

Conseguir trabajo en estos tiempos no es tarea sencilla. Las oportunidades laborales escasean y los aspirantes a las mismas se han multiplicado en los últimos años. Inevitable recurrir a familiares, amigos y conocidos para que nos enchufen o recomienden para ese puesto de trabajo que necesitamos.

Antes de comenzar es necesario establecer las diferencias entre el enchufe y la recomendación profesional. El resultado puede ser el mismo pero los efectos y las implicaciones no. El enchufe supone acceder al puesto de trabajo sin necesidad de demostrar que se reúnen las condiciones para su desempeño. Recomendación es el contacto profesional que nos propone para el puesto por considerar que estamos capacitados para el mismo sin ser determinante finalmente en la decisión.

Implicaciones del enchufe

Reconozcámoslo sea bueno o malo el enchufe en este país está a la orden del día. Difícil encontrar alguien que no lo haya usado o por lo menos buscado. Por eso conviene recordar que implicaciones tiene haber logrado el trabajo en base al mismo.

En primer lugar tendrás una doble compromiso. Demostrar que estas capacitado para el puesto de trabajo y una responsabilidad adicional, dejar en buen lugar a la persona que te ha enchufado y que ha desencadenado que finalmente el puesto de trabajo sea tuyo.

¿Qué ocurre con los compañeros? Lo cierto es que y a pesar de que muchos recurren al enchufe, este no está bien visto y siempre estará el que considere que estas por tu cara bonita y no por tu cualidades para el puesto. Eso te exigirá demostrar con más esfuerzo que vales para el puesto si quieres evitar algunos comentarios.

En estos momentos en España más de la cuarta parte de la población no tiene empleo y la tentación de recurrir al enchufe inevitablemente aumenta. El grupo Adecco afirma que el 80% de las vacantes disponibles para los demandantes de empleo se encuentran en el mercado oculto. Ese mercado oculto estaría compuesto por aquellos puestos de trabajo que las empresas no ofertan  por estar reservadas a otras vías de reclutamiento, entre las que se encuentra como no, las recomendaciones o el enchufismo. Esas vacantes serán cubiertas por familiares o amigos en la mayoría de los casos.

Malos tiempos para el enchufe

A pesar de ello, son malos tiempos para el trabajo y por tanto, también para el enchufe. Su efectividad en los últimos años se ha reducido drásticamente y las posibilidades de recurrir a él son cada vez más limitadas. Esto implica que la recomendación de tu pariente, amigo o conocido cuente pero no determine la decisión. Tendrás que demostrar en la entrevista tu talento y tus capacidades para el puesto igual que cualquier candidato.

En estos tiempos nadie puede confiarse. Te harán la misma entrevista, te exigirán lo mismo y te valoraran en comparación con los demás aspirantes. De hecho, cada vez menos empresas lo aceptan por la pérdida de capital humano que supone.

Como ya hemos explicado no es lo mismo el enchufe que la recomendación. De ahí, la importancia de cuidar una extensa red de contactos que pueda recomendarnos para un determinado puesto de trabajo o nos mantenga informados de posibles oportunidades laborales.

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